sábado, 4 de abril de 2009

Sin título


Toda la noche he llorado
amanecer desgarrador

Hora tras hora te forjé en mis sienes
con ilusorios encuentros que anestesien la partida

Entrelazados recuerdos
entre escombros perjuran trascender

Y este duelo que duele como arpón.

1 comentario:

Juana dijo...

El final es un cierre perfecto...
no sólo hiere, también te sujeta, te apresa, "perjura (y en verdad sentencia) trascender"...

Sé que es un acto criminal y cruel olvidar aquellos momentos donde supimos ser felices, como sea, a no demoler nuestra historia, ni para bien ni para mal hay que aprender... pero es un verdadero arte el ofico de guardar intacto el recuerdo en la memoria sin vivir allí, sin la terquedad de anestesiar, sin el cinchar partidas que ya no están... Eso duele, la partida ya partió, no nos queda ni el presente de muelle y horizonte, eso también es fantasía. Ya estaban silbando desde antes nuevos comienzos que,latentes ya palpables, saben seguir de largo si no sabemos vivir en ellos.
"...recordar es un privilegio y un letal error, porque no se construye recuerdo vivido al vivir la memoria..."